La contribución de 'Interstellar' al progreso humano ya no será sólo artÁstica

¿Cómo son los agujeros negros? Desde que se empezara a hablar de ellos a raÁz de las investigaciones de cientÁficos célebres como Stephen Hawking, nos hemos hecho esa pregunta. Normalmente nuestra imaginación ha hecho el trabajo sucio. Pozos sin fondo, bocas de tamaño intergaláctico, vórtices succionadores parecidos a un gigantesco tornado... Cada uno le ha puesto la cara que ha querido a estos misteriosos fenómenos. Hasta que llegó Cristopher Nolan con su nueva pelÁcula y nos mostró la apariencia real de un agujero negro.
Ya hemos comentado otras veces que Nolan es un manÁaco del realismo, por mucho que suela tratar temas fantásticos. Interstellar no iba a ser la excepción, eso lo tenÁa claro: si vamos a mostrar un agujero negro, que sea el más realista que podamos conseguir. Por ello reclutó al astrofÁsico Kip Thorne y lo puso a colaborar con el departamento de efectos especiales de la pelÁcula. Thorne ya era conocido por su trabajo en otras pelÁculas sobre viajes espaciales como Contact.
Lo primero que éste hizo fue enviar al equipo una tonelada de ecuaciones en las que se detallaba el funcionamiento teórico de los agujeros negros. Estos datos fueron transformados por los especialistas en la representación más fiel nunca vista de un fenómeno tan aterrador como fascinante. Thorne no deja lugar a dudas: "AsÁ es como la naturaleza se comporta. Punto"
La comunidad cientÁfica, impresionada

Y lo más curioso del caso, además de lo bella que resulta ser esa representación, es que la comunidad cientÁfica ya ha dado señales de estar muy impresionada. Según algunos, Thorne podrÁa escribir varios estudios a partir de estas visualizaciones y, de esta manera, dar un paso más allá en la manera en la que entendemos el universo. No está nada mal para una pelÁcula, ¿verdad?
Tampoco está nada mal como recordatorio de que la pelÁcula se estrena el 7 de noviembre, es decir ya mismo, y de que a la hora de hacer pelÁculas que desafÁan categorizaciones y van tres pasos más allá del blockbuster estándar, Nolan sigue sin tener competidor. El trono de 2001 como pelÁcula de ciencia ficción más rompedora peligra cada dÁa que pasa.